viernes, 25 de mayo de 2012

2a Vuelta de Examen Final, Ética.


Estimados alumnos;

Después de ahogar furiosamente mis penas en té de manzana con canela; debo comunicarles que, como podrán ver el Lunes en el Colegio, tenemos 23 alumnos en 2a vuelta, básicamente porque estoy perfectamente seguro de que se confiaron en que el exámen sería doblemente sencillo. En general, casi todos de estos 23 alumnos mencionados (no tengo la lista de los alumnos en mi poder ahorita, por eso les digo que verifiquen el Lunes) traen un promedio respetable, pero no pudieron acceder a calificación por reprobar el examen final, casi en todos los casos, con al rededor de 40 aciertos de 100.
Por motivo de esto me permito extenderles una recomendación acerca de la 2a vuelta que, como sabrán, NO puede ser idéntico a la primera vuelta.

No estoy en posibilidad de repetir reactivos, de modo que estudiar A PARTIR de sus finales de 1a vuelta no sería recomendable (además que ahorita no resulta posible); NO, repito enérgicamente:

N  O     E S P E R E N     E N C O N T R A R     R E A C T I V O S     R E P E T I D O S.

Mi recomendación para aquellos que se encuentren en esta situación, es estudiar ya los apuntes presentes en el BLOG, así como las lecturas. La 2a vuelta estará centrada en aplicación sobre los temas a partir de los autores revisados en clase.
Me permito recordárselos para que los revisen:

Platón y Sócrates:  El Menón
Aristóteles: Ética Nicomaquea
Immanuel Kant:  Fundamentación de la Metafísica de las costumbres
Sören Kierkegaard: Temor y Temblor
Jean Paul Sartre: El Existencialismo es un Humanismo
Max Scheller
Viktor Frankl: El Hombre en Busca de Sentido // Psicoanálisis y Existencialismo (recuerden que hay un fragmento y un estudio en el blog al respecto).

No vendrá nada de Ortega y Gasset, pues de él nada más vimos una cita para problematizar el caso.
Lean los apuntes y si no están mucho más presionados (la fiesta no es presión), no estará mal darle un repasón a las lecturas.
Y otro consejo práctico:  L E A N    B I E N    L A S    I N S T R U C C I O N ES   Y   S Í G A N L A S

Es ridículo que sólo 2 o 3 excepciones accedieron a puntaje completo en el último reactivo (el del aborto) porque CASI TODOS me dieron SU opinión, cuando la instrucción claramente decía "apoyándose en las posiciones morales vistas en clase (autores)"; es decir, su opinión no estaba mal, siempre y cuando me argumentaran DE MENOS usando ciertas nociones de alguno de los autores que revisamos.
Además de que más de la mitad de los exámenes OLVIDARON o NO VIERON el ejercicio 21; donde preguntaba "¿Para Aristóteles, la felicidad es igual a la buena fortuna?" y de los que sí la vieron más bien intentaron justificar que sí lo es (al paracer, sin entender que la pregunta va dirigida a saber si sí lo son o no). Nota al pie de esta situación: NO, para Aristóteles la felicidad NO es igual a la buena fortuna, pues, como se vió en clase REPETIDAS ocasiones, por "buena fortuna", Aristóteles habla de SUERTE, y la felicidad debe ser de tales características que permitan a TODOS los hombres acceder a ella por medio de un camino determinado. La Suerte no es de esta naturaleza; pues beneficia al azar y no puede ser obtenida por propios medios.

Dicho lo cual, me despido afectuosamente de todos ustedes; deseándoles suerte para esta segunda vuelta y rogándoles: NO ME OBLIGUEN A HACER UN EXTRAORDINARIO.


A.M.

jueves, 3 de mayo de 2012

Lógica: Guía para el exámen del 4° parcial

Estimados alumnos; me disculpo por el retraso en subir esto, pero he determinado no ponerlo al cuerpo de la entrada para hacerlo más fácil para ustedes.


Acá abajo les dejo la liga del sitio de almacenamiento (hotfile) desde la cual pueden descargar el word. Sí, sí pueden entregarmela por correo el sábado usando el mismo archivo.

https://hotfile.com/dl/154904277/91ef678/guialogicacuarto.docx.html

Una pequeña aclaración. El último ejercicio (el desarrollo de demostraciones) estará listo para mañana. Recuerden que, de ser posible, impriman estos ejercicios para mañana, para poder trabajarlos en clase y que salgan a flote sus dudas.

 Un saludo enorme.

jueves, 12 de abril de 2012

Lógica simbólica: Aclaraciones al apunte anterior

Estimados alumnos, antes que nada; felices Pascuas de Resurrección.

Ahora, a la obra.
Como podrán notar si leen con calma y realmente echándole ganas, el apunte anterior; iba dirigido a retomar lo que se vio en las últimas dos clases, y rematarlo (es decir, cerrar bien esa parte del tema, que no pudo ser por culpa de la campana).
Resumiendo y clarificando:
Hemos visto como el lenguaje natural (la forma en como hablamos y escribimos normalmente) puede ser simbolizado; primero, tomando el lenguaje natural y separándolo en proposiciones simples (es decir, en juicios), para poder encontrar la forma en como estos juicios se conectan en un discurso ordenado (o un argumento). Esta forma en como se conectan, es lo que llamamos "operadores lógicos", es decir, la NEGACIÓN, CONJUNCIÓN, DISYUNCIÓN, CONDICIONAL y BICONDICIONAL.
Una vez que podemos simbolizar todo el argumento en el orden correcto, podemos realizar su tabla de verdad; siguiendo el método visto en clase.
¿Cuál es la utilidad de la tabla de verdad?
Las tablas de verdad de los argumentos nos indican los casos en los cuales el argumento procede de manera verdadera. Por ejemplo, veamos un caso sencillo:

En el argumento hipotético "Cuando llueve, el patio se moja. Hoy ha llovido: el patio se ha mojado", podemos separar el silogismo en sus premisas y conclusión de la siguiente manera:

1. Si llueve, entonces el patio se moja.
2. Llueve
:.
3. El patio se moja.

De este silogismo, podemos separar sus afirmaciones y asignarles una variable de la siguiente manera:

Juicio #1: Llueve = L
Juicio #2: El patio se moja = M

NOTA IMPORTANTE: Recordemos que un juicio es "afirmar o negar algo de otra cosa", de modo que, aunque "llueve" parece no estar uniendo dos conceptos, por el tipo de verbo que es (defectivo), pero al ser una afirmación, es en sí mismo un juicio completo.

Y también podemos ver la manera en como se conectan, siendo el primero operador una condicional (SI llueve, ENTONCES el patio se moja); el segundo siendo una conjunción (. HOY ha llovido... NOTEN EL PUNTO Y SEGUIDO, que funciona como conjunción); y el tercero siendo una condicional nuevamente.

De modo que simbolizado, resulta en:

[(L→M)^L]→M

Es decir "Si llueve, entonces el patio se moja; y ha llovido. Entonces, el patio se moja"

La tabla de verdad de este argumento, entonces, va de esta forma:

[(L → M) ^ L] → M
V V V V V V V
V F F F V V F
F V V F F V V
F V F F F V F

Es decir, nos da una tautología. En el apunte, hemos dicho que las tautologías son siempre verdaderas por la forma del argumento, y no por su contenido. Esto significa lo siguiente:
En este argumento, la primer premisa es una condicional, es decir hipotética. Vemos, en la tabla de verdad, que este argumento (es un argumento porque ya une dos juicios, "llueve" y "El patio se moja") es verdadero en 3 de los 4 casos posibles, y es falso en 1; a saber, el caso en el cual ha llovido y el patio no se ha mojado. El resto del argumento original, sin embargo, es una reiteración de esta premisa; una reiteración que la afirma, siendo así, cabalmente, un silogismo hipotético verdadero. Expliquemos esto.
La primer premisa es "Si llueve, el patio se moja", nuesta segunda premisa afirma el antecedente, diciendo "Y hoy ha llovido", y por lo tanto, dado que nuesta conclusión es "El patio se moja", no es posible que haya ningún caso falso de los cuatro posibles; pues la forma de la segunda premisa y la conclusión reiteran afirmativamente la primera premisa.

Hasta ahí, explicadas las tautologías, que nos ofrecen verdades absolutas, y buenos argumentos que no pueden ser refutados ya que se han aceptado.
¿Pero qué pasa con los argumentos contingentes?
Partamos de la misma situación para hacer un argumento diferente.
Digamos que tenemos la misma premisa, a saber "Si llueve, el patio se moja", y tenemos la segunda premisa "Y hoy ha llovido", pero nuestra conclusión es "Pero el patio no se ha mojado".
Simbolizando, tenemos lo siguiente:

[(L→M)^L]→-M

Y la tabla de verdad resultante es:

[(L → M) ^ L] → - M
V V V V V F F V
V F F F V V V F
F V V F F V F V
F V F F F V V F

Es decir, al agregar una negación a la conclusión, la tabla del operador principal (la inferencia que está presente en el condicional) cambia a una contingente, pues su primer valor es falso, aunque los restantes sean verdaderos. Esto quiere decir que dicho argumento puede ser verdadero cuando es falso todo lo dicho, o bien, cuando es falso que llueva, o bien cuando es falso que el patio se moje (por ejemplo, si el patio está techado); pero el argumento falla por única vez (y aquí también es inválido y por lo tanto, un mal argumento) cuando es verdad que llueva y el patio se moje. Esto es porque la segunda premisa y la conclusión agregan algo a la primer premisa que no estaba presente en ella, y por lo tanto, puede que no todos sus casos sean verderos. Si este fuera un argumento penal, por ejemplo, el abogado que lo usara, deberá cuidarse de que su oponente no tenga la manera de demostrar que SÍ ha llovido y SÍ se ha mojado el patio, porque si demostrara eso, su argumento se destruye y perdería el juicio.

¿Y qué pasa con las contradicciones?
Usemos una estrategia sencilla sobre este mismo ejemplo para mostrarlo.
¿Qué pasaría si negaramos la tautología inicial? Hablamos de un argumento que en el lenguaje natural iría de la siguiente manera:
"No es posible que; si lloviendo, se mojara el patio y pasara luego que hoy lloviendo, el patio se moje."
y que se simbolizaría de la siguiente manera, junto con su tabla de verdad:

-{[(L → M) ^ L] → M}
F V V V V V V V
F V F F F V V F
F F V V F F V V
F F V F F F V F

Aquí, el operador principal es la negación (ese "NO ES POSIBLE QUE..."), y nos da una tabla en donde ninguno de sus valores es verdadero; es decir, en ningún caso procede como válido y SIEMPRE que fuera usado, sería un mal argumento. Volviendo al juicio penal, si el abogado usara este argumento, el juicio lo tendría perdido prácticamente de inmediato, pues su oponente podría saber que no hay manera en que lo que él dice, proceda, y no tiene que demostrar nada, ni que ha llovido, ni que el patio se ha mojado, ni que sí ha pasado uno, o lo otro, o ambos; sencillamente porque lo que dice este primer abogado, es una tontería. Una contradicción, en medio de ua argumentación, es justamente eso: una tontería, un suicidio argumentativo.
¿Por qué es posible que todos sus casos sean falsos?
¡Pues por la forma del argumento!, que niega una ley básica; una regla de construcción que es a la vez justamente, el principio de no-contradicción. Este argumento no intenta agregar nada nuevo a la primer premisa, simplemente se desvía de tal forma que, violando la regla de construcción básica del principio de contradicción, se llega justamente a una incoherencia.

Como pueden darse cuenta, es básicamente esto lo que les pido de tarea.
Mañana mismo postearé el siguiente apunte, para que puedan entregarme ambas tareas en nuestra primera semana de clases.
Estas tareas van con un valor especial!! ESFUÉRCENSE!!!

jueves, 5 de abril de 2012

Lógica simbólica: Apunte y trabajo de Semana Santa #1

Valoración de razonamientos a través de tablas de verdad.
La elaboración de tablas de verdad de razonamientos, tal como hemos visto en clase, nos permite determinar los casos dónde un razonamiento es verdaderk y dónde es falso; pero la utilidad de esto no parece ser tan evidente. Sin embargo, al recordar que el terreno de aplicación de la lógica, por excelencia, es el discurso argumentativo; la relevancia de las tablas de verdad para determinar validez o invalidez (y también, que no es lo mismo, qué tan útiles son) de los argumentos sale a relucir.
Tomemos por ejemplo la tabla de verdad del razonamiento visto en clase hasta el final.
El razonamiento que se proveyó en lenguaje natural decía:
1. El jamón es rico si viene de un cerdo obeso.
2. El jamón no será rico cuando venga de un cerdo flaco.
3. El jamón que es rico no es sano.
:.
4. Si el jamón viene de un cerdo obeso, no es sano.
En este caso, el razonamiento es una conexión de juicios hipotéticos de los cuales concluimos la sanidad del jamón a partir del peso de su materia prima (cerdo); conocimiento que no está explícito en las premisas. Podemos reformularlo de la siguiente manera en lenguaje natural, para poder simbolizarlo más adelante.
1. Si el jamón es rico, entonces viene de un cerdo obeso.
2. Si el jamón no es rico, entonces viene de un cerdo flaco.
3. Si el jamón es rico, entonces no es sano.
:.
4. Si el jamón viene de un cerdo obeso, entonces no es sano.
De esto, entendemos que el razonamiento viene de tres premisas hipotéticas y una conclusión del mismo tipo. Las tres premisas vienen conectadas, en lenguaje natural, o bien por comas o bien por puntos y seguido, que según el sentido del discurso pueden entenderse como conjunciones. Esto se puede traducir de la siguiente manera:
Cuando se da (#1), y además se da (#2) y además se da (#3), entonces, obtenemos la conclusión (#4).
Esto, en lenguaje simbólico, se expresa de de la siguiente manera:
{[(R→O) ^ (-R→F)]^[R→-S]}→ (O→-S)
En clase resolvimos esta tabla de verdad y encontramos un resultado en el cual se arrojaron tanto ocasiones cuando razonamiento era verdadero, como ocasiones en las que es falso. ¿Qué significa esto?
Podría parecer que el que digamos “pues que en algunas ocasiones es verdadero y otras falso” sería redundante; pero esto no es el caso en absoluto. Entendiendo las tablas de verdad podemos clasificar los razonamientos según sus incidencias de verdad o falsedad en tres tipos:
- Los razonamientos contradictorios. Son aquellos en los cuales no hay una sola ocasión en la cual el operador principal arroje un valor verdadero. Esto significa, no solo que el razonamiento es falso siempre, sino que por su estructura, vendría siendo carente de cualquier validez (recordemos que verdad y validez, y falsedad e invalidez, no son lo mismo), y por lo tanto, se trata de un mal argumento.
- Los razonamientos contingentes. Son aquellos en los cuales el operador principal arroja valores de verdadero o falso mezclados (esto es, aún cuando todos sean verdaderos excepto por uno, o viceversa). Esto significa, no solo que el razonamiento a veces es verdadero y a veces falso, sino que esto viene determinado por el contenido de la proposición, es decir, por la materia de la que se habla. Estos argumentos pueden ser buenos o malos, justamente, dependiendo del contenido del discurso, el cual determinaría cuando el argumento es válido, verdadero y bueno de usarse.
- Los razonamientos tautológicos. Son aquellos en los cuales el operador principal arroja en todas las instancias, un valor de verdad de verdadero. Esto significa que el razonamiento siempre será verdaderk y esta verdad viene determinada por la estructura del argumento; pero también puede decirse que este tipo de razonamientos son lo que podríamos denominar verdades absolutas, argumentos que al ser siempre verdaderos, serán siempre válidos y nunca podrían refutarse desde dentro.
De esto obtenemos que un discurso puede tener argumentos contingentes, y ser convincente y funcionar adecuadamente; pero no puede tener un solo argumento contradictorio, o ello pone en entredicho todo el discurso. Además, esto nos dice que entre más tautologías estén presentes en nuestro discurso, éste será más sólido y por lo tanto, nuestra discusión será más difícil de refutar.
En el razonamiento, tal como fue puesto en clase, obtuvimos un argumento contingente, pero se hizo la observación de que el razonamiento tenía un defecto corregible. Esto se corrige cuando se reformula el argumento de la siguiente manera en lenguaje natural:
El jamón será rico siempre que venga de un cerdo obeso, y cuando venga de un cerdo flaco, no será rico. El jamón rico no es sano, y de ello se sigue que si no es sano, será porque viene de un cerdo obeso.
En la simbolización de este argumento, podemos ver que lo único que cambia es el orden de antecedente y de consecuente de la primera premisa. Mientras que en el ejemplo visto en clase decíamos (R→O), en este caso se representa como (O→R), lo cual no es una diferencia menor; pues no es lo mismo decir que es condición para un jamón ser de un cerdo obeso, para poder ser rico (podríamos decir, por la grasa del animal, más abundante cuando es obeso); que decir que es condición para ser un jamón de cerdo obeso, decir que sea rico. Este punto es, si se recuerda, parecido a cuando en clase se vio la importancia del orden de sujeto y predicado en los silogismos categóricos.

NOTA IMPORTANTE!!!: Por el tipo de editor para crear la entrada de Blog, las tablas de verdad no salen como tabla, sin embargo el orden de los valores está correcto (ya lo revisé), así que pueden copiar los datos y pegarlos en una tabla en el editor de texto (Word) de su preferencia, para visualizarlo más cómodamente. Les prometo que ya estoy aprendiendo a hacer tablas en blogger justo mientras escribo esta nota póstuma a la creación del apunte.


Cuando se cambia el razonamiento de esta forma, la tabla de verdad queda de la siguiente manera:
{[(O → R) ^ (- R → F)] ^ (R → - S)} → (O → - S)
V V V V F V V V F V F F V V V F F V
V V V V F V V V V V V v F V V V v F
V V V V F V V F F V F F V V V F F V
V V V V F V V F V V V V F V V V V F
V F F F V F V V F F V F V V V F F V
V F F F V F V V F F V V F V V V V F
V F F F V F F F F F V F V V V F F V
V F F F V F F F F F V V F V V V V F
F V V V F V V V F V F F V V F V F V
F V V V F V V V V V V V F V F V V F
F V V V F V V F F V F F V V F V F V
F V V V F V V F V V V V F V F V V F
F V F V V F V V V F V F V V F V F V
F V F V V F V V V F V V F V F V V F
F V F F V F F F F F V F V V F V F V
F V F F v F F F F F V V F V F V V F

Es decir, el argumento se fortalece y nos arroja una tautología en la inferencia.
¿Cuál es la importancia de las tautolocías? Pues simplemente que al resultar ser verdades incuestionables, pueden servir de teoremas; es decir, de leyes de construcción secundarias para el lenguaje. ¿Cómo es esto? Será más fácil mostrarlo con tres tablas de verdad de tautologías que son de importancia central, no solo para nuestra materia, sino para el elemental hecho de pensar y hablar de CUALQUIER COSA:
- (A ^ - A)
V V F F V
V F F V F

A ↔ A
V V V
F V F

(A ↔ B) v [- (A ↔ B)]
V V V V F V V V
V F F V V V F F
F F V V V F F V
F V F V F F V F

Si ponemos atención y tratamos de asignar valores de lenguaje natural a estas proposiciones simbolizadas, podemos encontrarnos con lo siguiente:
1. No es posible que una cosa sea y no sea.
2. Una cosa es idéntica a sí misma.
3. Algo sólo puede ser o verdadero o falso.
Es decir, estas son las tablas de los principios lógicos supremos, vistos al inicio del curso.
Revisemos brevemente la primera tabla:
- (A ^ - A)
V V F F V
V F F V F

Aquí encontramos que el operador principal es una negación (ese “no es posible que…”) y esta negación niega a una conjunción. Esta conjunción une a la variable “A” y su negación. Como hemos visto que en la tabla de verdad de la conjunción, se requiere que ambos valores sean verdaderos simultáneamente para poder ser verdadera; vemos aquí claramente que ambos resultados (o el número que fueren) será falso, pues si empatamos los valores de una variable con los de su propia negación, nunca coincidirán no en V, ni en F. La negación de esta conjunción (“no es posible que… y …) es lo que nos da el valor de verdad siempre verdadero.
En la segunda tabla:
A ↔ A
V V V
F V F

Tenemos una única variable (“una cosa…”) y está ligada a otra instancia de ella misma!2C vía la equivalencia (que aquí se comporta como el signo “=”). Este operador sólo es verdadero cuando los valores de las variables que une son idénticos, sea en V o en F; cosa que pasa aquí.
En la tercera tabla:
(A ↔ B) v [- (A ↔ B)]
V V V V F V V V
V F F V V V F F
F F V V V F F V
F V F V F F V F

Tenemos dos variables (que vienen siendo representación de los valores de verdad), donde el operador principal es una disyunción que separa la identidad de “A” con “B” y la negación de ésta misma identidad. Esto es lo mismo que decir que “O bien una cosa es otra, o bien no es el caso que esa cosa sea esa otra cosa”; o lo que es decir lo mismo, “O bien algo es verdadero, o bien es falso”.
De esta forma se muestra que los principios lógicos supremos son razonamientos que expresan formalidades que permiten que SIEMPRE sean verdaderos, es decir, siempre válidos y por lo tanto, terreno firme para argumentar.
¿Esto significa que nuestro razonamiento sobre los jamones es igualmente verdadero los tan nobles principios lógicos supremos? Sí y no.
Sí, porque ambos casos son argumentos absolutamente verdaderos y válidos y por lo tanto funcionan igualmente bien como argumentos de acero; pero decimos también que no porque la proposición simbolizada {[(O→R) ^ (-R→F)]^[R→-S]}→ (O→-S), no significa necesariamente “jamones ricos” o “jamones sanos” o “jamones de cerdos gordos o flacos”; sino que considerada así, formalmente, podríamos simplificar dicha fórmula hasta toparnos con, o bien, los principios lógicos supremos, o bien, toparnos con alguna de las leyes de inferencia que veremos pronto en el curso, representada de forma simbólica. Esto es decir que la forma del argumento de los jamones, tiene dentro de sí misma, la forma de una ley de pensamiento deductivo. Y las leyes de construcción del pensamiento deductivo son, como tal, la base de todo el lenguaje y pensamiento.
Como tarea, me generarán una tabla de verdad de cada tipo de razonamiento (contingente, tautológico, contradictorio) y la enviarán a alguno de mis correos (mancera_d@hotmail.con y frygogboeven@gmail.com) para revisión. Les imploro que no usen los principios lógicos supremos o sus negaciones, para los casos de argumentos contradictorios y tautológicos.
Una buena sugerencia es tomar un mismo razonamiento (que lo pueden tomar de donde sea del lenguaje natural) y, tal como pasó con el ejemplo de los jamones, cambiarle la forma para hallar una tautología o una contradicción.
Esta tarea la requiero para antes del Lunes a las 10:00 pm; mientras tanto, ¡nos vemos por aquí mismo el Domingo! Buen fin de Semana Santa.

sábado, 3 de marzo de 2012

Ética: Lectura larga

Para los interesados en acceder a .5 extra, pueden realizar también un análisis (no resumen) y opinión (la opinión no tan escueta como acostumbran) del tema del valor y su relación con temas pasados en el curso (libertad, responsabilidad, deber, bien..., etc) según el archivo siguiente:

http://www.scribd.com/doc/7277008/Frankl-VictorPsicoanalisis-y-Existencialismo

(es un PDF con fragmentos del libro "Psicoanálisis y Existencialismo" de Viktor E. Frankl)

Suerte!

Lectura corta + Video

Estimados Alumnos;

Acá les dejo la lectura corta que seleccioné para ustedes en el trabajo de parcial con un valor de 35% de su calificación.
La lectura en realidad es muy breve, pues son fragmentos selectos de un artículo más grande (la liga del artículo completo viene hasta el final de la lectura, para los interesados).
La lectura aborda los tipos de valores y características según Viktor Frankl y algunas indicaciones en torno a la clarificación de valores. El trabajo consiste en, a la luz del contenido de la lectura y lo visto en clase (principalmente, obvio, la lectura), seleccionar un personaje y hacer un análisis de sus valores a partir de su papel en la historia.
La extensión del trabajo es de mínimo 1 y media cuartilla, máximo 4; con letra a 12 pts e interlineado sencillo o a 1.5... quiero recordarles: ¡SIN PORTADA! La portada tiene sentido en un trabajo impreso, y si lo imprimen, no quiero portadas porque son un desperdicio de papel. El archivo electrónico (en caso de entregarlo de este modo) deberá siempre incluir su nombre, tanto en el documento, como en el nombre del archivo. Les recomiendo enviarlo a ambos correos:
mancera_d@hotmail.com
frygogboeven@gmail.com

Acá la lectura:

Educar en Valores.
-Leticia Ascencio de García

Hoy vivimos una crisis cultural, lo cual significa una crisis en el marco de los valores y sentidos que antiguamente daban respuesta a los individuos. Vivimos desde creencias y valores que han perdido vigencia y que se enraizaban en un sentido de la vida que parecía claro y con una dirección más o menos definida.
En nuestra sociedad contemporánea el ser humano se encuentra materialmente bombardeado por diversos estímulos y distintos “modelos” que lo influyen y lo confunden al vivir distintos valores. Los diferentes patrones conductuales, estilos de vida disímbolos, códigos de comunicación y códigos morales muy variados (padres, sociedad, iglesia, televisión, cine, publicaciones…) confunden y angustian al individuo que no está capacitado para distinguir un modelo valioso, que le ofrezca alternativas de calidad de vida social, familiar y comunitaria; de los modelos falsos, moralizadores y mercantilistas que pretenden inculcar valores instalando al sujeto en la indefinición y en el vacío existencial, dejándolo a merced de criterios y pautas ajenas. (...)

EDUCACIÓN, VALORES, ACTITUDES Y NORMAS
A) Educación
La educación entendida como un proceso de desarrollo integral (biopsicosocial espiritual) y no como una simple transmisión de datos y conocimientos, juega un papel de gran importancia en el desarrollo de la conciencia y, por ende, en la formulación de una escala valoral.
Facilitar el proceso de aprendizaje significativo y con éste el desarrollo integral, abarcando todas las dimensiones humanas, así como promover la afirmación de la vida en todas sus formas, ha de pretenderse como meta central de la educación. Para ello, es indispensable una sana transmisión de valores que fomente y promueva la clarificación de los mismos. (...)

“La educación es todo aprendizaje valioso e intencional; es decir, que si no se produce una modificación en los conocimientos, hábitos, actitudes y normas del sujeto, en el proceso de perfeccionamiento de su ser, no se puede hablar de proceso educativo.
Educar es ofrecer, acompañar, estar presente, saber pausar, impulsar, sugerir, guiar, dar alternativas. Implica necesariamente un encuentro vivencial del educando y los valores.”
Cuando educamos, necesariamente tenemos que hacerlo en el contexto de valores. La vida de los seres humanos implica acción y la acción del ser humano, por ser libre y responsable, lleva en sí compromiso, movimiento y cambio permanente; es decir que en la acción se plasmarán los contenidos valorales y actitudinales que el individuo adopte para su convivencia consigo mismo y con los demás.
Si no es a partir de los valores; no hay proceso educativo en las escuelas, ni en el hogar, ni en la sociedad.
“Acercarse al hombre, conocerlo, entenderlo, significa interpretar el mundo de significados o valores a través de los cuales todo hombre se expresa, siente y vive; y el sistema de actitudes ante la vida que le dan sentido y coherencia.
Significa contemplar al hombre en su historia, en su propio habitat fuera del cual sería del todo irreconocible. Por ello los valores son contenidos explícitos o implícitos, inevitables en la educación”.

B) Valores
El término valor está asociado con ideas como aprecio, cualidad, estima, interés y preferencia, entre otras y promueven la formación integral de la persona.
Podríamos definir un valor como: “todo aquello a lo cual se aspira por considerarlo deseable, es aquello que quiebra nuestra indiferencia y es estimado por su dignidad y conveniencia con el ser.” Los valores constituyen una referencia que ayuda a encontrar y dar sentido a la vida. Atraen al hombre, no lo determinan -como lo hacen los instintos-, se proponen, no se imponen.
Son simultáneamente motivos y criterios de conducta. Para juzgar los valores o -antivalores- que propone y promueve un determinado medio, es necesario un marco de referencia con el cual se comparen.
Su punto de referencia es la misma “naturaleza humana”, de aquí que los valores se ordenen por su “capacidad para perfeccionar al hombre”. De acuerdo con lo anterior, un valor será más importante si ocupa una categoría más elevada, es decir, si perfecciona al hombre en un estrato cada vez más íntimamente humano. Se considerarán positivos y formativos si ayudan a promover la idea de ser humano que se sustenta, o negativos y destructivos si van en contra de ella.

Jerarquización del valor
Aunque existe una enorme cantidad de valores, pueden ser ordenados dentro de una jerarquía que muestre su menor o mayor “calidad”, comparados entre sí.
La escala de valores de cada persona será la que determine sus pensamientos, sentimientos y conducta.

Cada quien establece su jerarquía de valores en orden a una opción fundamental que tiene en su vida. Es una decisión básica de la persona orientar su vida en torno a valores determinados. Vivir de acuerdo a ellos, con una jerarquía de valores libremente elegidos, le da un significado a la existencia del individuo.

La determinación de la jerarquía de un valor depende de:
1.- Las reacciones del sujeto. Sus necesidades, intereses, aspiraciones y demás condiciones fisiológicas, psicológicas y socioculturales.
2.- Las cualidades del objeto. Lo que le confiere valor al objeto no es subjetivo; son los hechos, las razones en que se apoya y que lo convierten en “preferible”.
3.-La situación. Si varían las relaciones entre sujeto y objeto, cambia lo preferible, es decir, la jerarquía del valor.

Los tres factores que propone la axiología son inestables. El sujeto es el que menor estabilidad tiene; la corriente vivencial está en permanente cambio, varían sus necesidades y la intensidad de sus motivaciones. El objeto, aunque con variaciones, es el más estable. Por su parte, la situación es el resultado de un conjunto de factores cambiantes de orden físico y humano.
De acuerdo con lo expuesto será necesario actualizar la escala valoral personal, ya que está siempre abierta a la rectificación y al perfeccionamiento
No existe una tabla de valores universal, ya que su conformación depende de la influencia socioeconómica y política que priva e interactúa con el hombre y su medio particular; esta tabla no es estable, debido a que el mundo y su ritmo son igualmente cambiantes.




Método para orientar a los individuos en educación en valores.

El educar en valores oscila entre permitir y reprimir. En una forma muy general, podríamos afirmar que entre los métodos que durante la historia se han utilizado para hacer que los individuos adopten los valores que “deberían regir su vida”, se encuentran los siguientes:
1. La imposición de valores. Por medio de una autoridad que utiliza el liderazgo autocrático que impone, obliga, sanciona y dirige.
2. La moralización. A través de consejos y sermones, a fin de que el individuo viva de acuerdo con los valores que se predican, mismos que en muchos casos no vive el predicador o el moralizador.
3. El “dejar hacer.” Que no implica compromiso. Con este método se pretende que el individuo elabore su escala valorativa como pueda o se le ocurra.
4. Modelar con la propia vida. Ofrecer los valores, compartir experiencias, escuchar y respetar al otro y, lo más importante, vivir en congruencia con los valores que se sustentan.
La intención que precede a cada uno de estos métodos es seguramente la misma, aunque no todos llevan consigo una acción educativa. Cuando los valores se imponen, llega el momento en que son rechazados reactivamente, es decir, sin la reflexión consciente de si pueden llegar a cobrar significado propio que convierta a esos valores introyectados en valores elegidos.

En el caso de los valores no respaldados por una congruencia de vida, como ocurre con la moralización, el doble mensaje que esto lleva consigo provoca confusión y conflictos de valor. En el método del dejar hacer, el individuo se siente perdido y recibe el mensaje de total indiferencia, de falta de compromiso e interés. Los valores no se dan en el aire; es necesaria la interacción humana y la relación interpersonal responsable y comprometida para que el proceso valorativo se desarrolle.

El cuarto modelo es el más efectivo, pues la ejemplaridad permite ver que la vivencia del valor es posible. Ofrece una acción educativa que a través del respeto, la congruencia, de la confrontación y retroalimentación positivas, permita la clarificación de los valores personales. Todo esto, inmerso en una relación interpersonal cálida y aceptante que favorezca el proceso evaluativo, indispensable en la elaboración de una jerarquía individual valoral.


Dimensiones que llevan al proceso valorativo :
I.- Sintiendo
1.- Estar abierto a la experiencia
a) consciente de la propia existencia
b) aceptar la propia existencia
Los sentimientos pueden ayudar o ser un obstáculo al proceso del pensamiento y por ello hacer más difícil la toma de decisiones. Sin embargo, Carl Rogers dice que la madurez de una persona puede medirse y depende en gran parte de la conciencia de sus sentimientos. Cuando las personas son conscientes de sus sentimientos, los aceptan y expresan abiertamente, tienen la posibilidad de lograr con mucha mayor presteza y éxito sus metas personales. En esta forma el individuo es libre y capaz de resolver los problemas que se le presentan. Cuando el ser humano niega o no es consciente de sus sentimientos, éstos interfieren en sus metas, impiden el autoanálisis, la autoevaluación y, consecuentemente, obstaculizan el proceso valorativo. (...)

II.-Pensando
1.- Pensando a través de siete niveles
a) memoria
b) traducción
c) aplicación
d) interpretación
e) análisis
f) síntesis
g) evaluación
2.- Pensamiento crítico
a) distinguir hechos de opiniones
b) distinguir argumentos con fundamento y sin fundamento
c) capacidad de análisis de estereotipos, propaganda, etc.
3.- Pensamiento lógico
4.- Pensamiento creativo
5.- Herramientas cognitivas fundamentales
a) uso del lenguaje
b) habilidad matemática
c) habilidad de investigación

La utilización de la razón de manera eficaz es una forma muy útil de tomar decisiones y, por lo tanto, desarrollar una escala valorativa.

III.-Comunicando. Puede ser verbal o no verbal
1.- Enviar mensajes claros
2.-Escuchar con empatía
3.- Ayudar a manifestarse
4.- Hacer preguntas aclaración
5.- Dar y recibir retroalimentación
6.- Habilidad para solucionar conflictos

Dimensión indispensable en el proceso valorativo para que éste surja de un proceso de interacción social, ya que los valores no salen del vacío.


IV.- Eligiendo

1.-Generar y considerar alternativas
2.-Pensar las consecuencias de la acción (pros/contras)
3.-Estrategias en la elección
a) fijar metas
b) obtener datos o información
c) resolver problemas
d) planear
4.-Escoger libremente
La libre elección entre varias alternativas, mediante la distinción de las presiones y consecuencias que las elecciones implican, y su respectiva evaluación, llevan directamente al proceso de valoración.

V.-Actuando

1.- Repetidamente
2.-Como parte de un patrón de vida
3.-Actuarlo con destreza y competentemente.
Actuar en forma consciente y congruente con los valores y metas fijadas incrementa la posibilidad de que la vida se rija por valores positivos elegidos. Vivir de acuerdo con una jerarquía de valores libremente elegida, da un significado a la existencia del individuo.

Clarificación de valores, un modelo de reflexión
Louis Raths, Harmin y Simon , apoyados en el pensamiento de John Dewey sugieren trabajar en el proceso de valoración, más orientado a la reflexión de valores que a la inculcación o trasmisión de los mismos.
La idea que se persigue es que los participantes logren descubrirse a sí mismos a través de la identificación de sus principales intereses y preferencias; ya que éstos son claros
indicadores de valores. Este modelo se basa en tres procesos esenciales: autoconocimiento, clarificación y construcción del yo.
Los procesos se centran en tres palabras claves que se asocian con valores.

ELEGIR, EVALUAR Y ACTUAR.

Es una herramienta que ayuda a decidir libremente entre alternativas y opciones distintas mediante un aprendizaje significativo, es decir, que se interna e integra a la propia existencia.






Siete criterios en la clarificación de valores

1) Elegir libremente las normas pasadas, en
lugar de aceptarlas ciegamente.
2) Elegir entre alternativas, lo que necesita el
adulto activo. Sin alternativas no hay
elección.
3) Elegir después de considerar las
consecuencias esperadas.

4) Estimación de los valores que adoptamos,
lo que significa el chequeo de nuestros
sentimientos. Esto nos dirá qué tan
importantes son nuestros valores.
5) Compartir nuestras elecciones, lo que
ayuda a una posterior aclaración de
nuestros valores.

6) Acción. Haciendo un compromiso que nos
involucre a nosotros mismos para poner a
trabajar nuestro sistema de valores con
cierta consistencia. Una acción no hace un
valor. Hay que vivirlo.
7) Interioriza y lleva a la práctica el valor en forma
constante y generalizada, aplicándolo en todas las
situaciones semejantes

8) Expandir el crecimiento de la persona como un TODO
(señala la amplitud hasta donde un valor se ha formado y desarrollado, provee de dirección y sentido de vida)
-------------------------------------------------------------------
9).- Cuando el hombre ha clarificado sus valores, de acuerdo a los 8 criterios anteriores; podrá vivenciar plenamente el valor Autotrascendencia que le lleva a ser una persona orientada hacia algo o alguien, cumpliendo con su condición de ser existente. Responderá así a su esencia humana-existencial-espiritual. Dejará de lado como única meta su autodescubrimiento y autorrealización y responderá a su condición humana de ser-en-el-mundo, siendo-con-los-demás. (...)

Los valores en la logoterapia:
“Los valores son universales abstractos
del reino de los sentidos.”…
V. Frankl.

Frankl expresó: …“aunque el sentido está ligado a una situación única e irrepetible, hay además universales en el mundo del sentido y esas amplias posibilidades de sentido es lo que llamamos valores”.

“…la desaparición de las tradiciones no afecta al sentido, sino a los valores. El sentido permanece intacto en el derrumbe de las tradiciones, ya que es único y peculiar, algo que siempre cabe descubrir; los valores en cambio, son ciertas categorías universales sobre el sentido, no inherentes a situaciones únicas y peculiares, sino típicas, recurrentes y que caracterizan la condición humana. La vida conservaría su sentido aunque desaparecieran todas las tradiciones de la humanidad y no subsistiera ningún valor general.”

Cuando una persona no encuentra sentido en su existencia, se siente frustrada y vacía. El sentido de la vida se des-cubre, no se crea, está ahí, hay que de-velarlo, quitarle el velo que impide ver con claridad.

El sentido de la vida, señala Frankl, puede ser descubierto al realizar valores en tres dimensiones:
Valores de creación
Valores de experiencia
Valores de actitud

Valores de creación, o lo que un ser humano le da al mundo en forma de trabajo, creación, transformación; es un movimiento de mí hacia afuera, es dar.

Valores de experiencia, o lo que un ser humano recibe gratuitamente del mundo en forma de vivencia estética, contemplación de la Naturaleza, el encuentro amoroso; es un movimiento de afuera hacia mí. Es recibir.

Valores de actitud, o la postura que el ser humano toma ante aquellas situaciones tipificadas por su irreparabilidad y fatalidad, la dignidad frente a la ruina y el fracaso. Actitud ante la “Tríada trágica”: culpa, sufrimiento - dolor, muerte.

Frankl comenta: “...acerca de la prioridad de los valores creativos con respecto a primacía de los valores actitudinales, deseando expresar con esto lo siguiente: En una situación difícil, o de sufrimiento, le corresponde la prioridad al precepto de transformar la situación (en forma creativa); recién cuando éste se ha hecho imposible, comienza el derecho de los valores actitudinales, mas entonces estos valores son los superiores, quiere decir (para repetir hasta el cansancio mi frase preferida), que el logro del sufrimiento adecuado y valiente es, visto humanamente, un logro superior (la primacía) que la sola transformación de una situación, que en el mejor de los casos haya sido posible.
Antes comenta …“¿sabía usted, que la antigua diferenciación cristiana puede aplicarse a mis tres categorías de valores?: la vita activa (como valores creativos), la vita contemplativa (como valores de experiencia) y el martyrium (como valores actitudinales).
(...)

Ética y logoterapia, binomio inseparable.

Sólo a través del mundo podremos
encontrarnos a nosotros mismos.
Hans Trüb

Mencionamos en el apartado anterior la importancia que tiene un fundamento ético en la vida personal y profesional de los involucrados en la enseñanza de valores, especialmente en quienes aplicamos el modelo logoterapéutico.
Una educación en valores exige el conocimiento y responsabilidad de todos los individuos, maestros y trabajadores sociales en el campo de la salud. Una actualización constante es fundamental para poder llevar al paciente hacia las áreas de sentido y valores que a él le sean especialmente significativas.
Sabemos que el hombre experimenta a lo largo de su vida conflictos de tipo espiritual-existencial; esta crisis espiritual no lo convierte en un neurótico y suicida, sino en un ser que ha perdido sus metas o el potencial de aporte a la sociedad. En este caso, la acción humanizante del trabajo social, (...) puede influir de manera importante en la actitud del individuo hacia la vida y la recuperación de metas y de fe.
Es conveniente que la labor se oriente a clarificar la actitud del individuo respecto a sus decisiones y actuación dentro del ámbito en el que se desarrolla. El logro de sus metas personales, la definición de un claro sentido de la vida y el camino hacia la búsqueda de la felicidad; es decir, llegar a ser un hombre íntegro, maduro y ético, constituye el mayor reto de la vida .

Extraído de: http://www.logoterapia.com.mx/articuloDetalle.php?IdItem=9


En cuanto al video que verán, sé que pueden no ser muy entusiastas de la animación; pero añado algunos capítulos (20 minutos c/u, pueden hacer el trabajo tomando en cuenta cuantos quieran) de la serie "Death Note", por parecerme tanto interesante cara al esfuerzo intelectual que exige trabajarlo con la lectura; como porque además debe resultar desestresante ver algo un poco fuera de lo común. Añado las ligas a los capítulos aquí:

http://animeid.com/ver/death-note-1.html
http://animeid.com/ver/death-note-2.html
http://animeid.com/ver/death-note-3.html


De antemano me disculpo ampliamente por la publicidad que abunda en esa página... puede no ser lo más bonito del mundo, pero el reproductor no debe presentar problemas, y fue por eso que los tomé de ahí.

Saludos y suerte!!

PD. La lectura larga la subo en unas horas.

sábado, 25 de febrero de 2012

Apunte de clase 3er parcial (ética)

Tercer parcial.
Dentro del paradigma antropológico (por antropológico, me refiero a una concepción del hombre) que nos dejan las éticas de libertad-responsabilidad, el tema del motivo es de central importancia, siendo este el motor y explicación de las acciones voluntarias. El tema del motivo, si bien se encontraba poco más que esbozado en el concepto de “la buena voluntad acorde al deber” (en tanto que ahí, lo que define la bondad o maldad ética de los actos es, precisamente, qué tan motivados estén estos por el deber como concepto absoluto), no encuentra su máxima expresión hasta que, después de ser reinventado el tema en las éticas de la libertad, se abordó de una manera mucho más completa bajo el concepto de valor.
El valor, como tal, abarca el tema de la virtud, del motivo, de la idea y en general, del fundamento de la moral; de modo que está implícito desde el inicio de la reflexión filosófica sobre los actos humanos; es decir, el tema es tan antiguo como la ética misma. Sin embargo, formulado como tal y tratado de manera global e independiente (es decir, bajo la rama de la axiología), el valor ocupó el protagonismo hasta Max Scheler, quien por muchos es considerado el padre de la axiología.
Axiología proviene del griego “axios”, raíz de la cual también obtenemos la palabra “eje”, y que significa como tal, “valioso”. Así pues la axiología estudia el valor, pero su palabra emparentada nos ayudará a entender en qué sentido hablamos de “valor”.
Valor como no se define sino como aquello que es sujeto de valoración, algo a lo que se le da una importancia. Valor es aquello que “vale”, pero también que “vale la pena”; algo que merece. ¿Qué es lo que merece? Un pago, un precio y, a veces, un sacrificio.
Lejos del discurso tradicional de valores, en el cual se enuncian un número determinado de, a veces también denominadas, virtudes morales; con una cierta escala y a veces (aun peor) un antagónico “antivalor”, la axiología en ética es más comprensiva con el concepto de “valor”, es decir, lo aborda desde un concepto más amplio, existiendo un número indeterminado de valores, en potencialmente infinitas manifestaciones, representaciones, encarnaciones y formas de vivirlo. Entendiendo, como las éticas de libertad-responsabilidad nos lo sugieren, y como también Sócrates nos había advertido desde las primeras reflexiones de la ética, que todos los actos humanos voluntarios (actos sujetos de valoración moral) pueden explicarse y ordenarse a un motivo que las impulse; rápidamente podemos entender el problema del discurso del “antivalor”.
Tomando el ejemplo de la honestidad, el discurso del antivalor nos sugerirá que a éste se le corresponde el antagónico “antivalor” de la deshonestidad; y que uno puede, o bien poseer el valor (como si fuese aditamento) de la honestidad, o bien poseer el antivalor de la deshonestidad. Sin embargo, desde las perspectivas antropológicas que hemos revisado, ¿cómo puede una acción ordenarse o entenderse desde la deshonestidad? Como tal, la afirmación de evidencia de Sócrates de que “nadie obra deseando un mal” (y con la cual sostiene que la ignorancia es la causa de éste, pues se obra por un bien aparente, que en realidad encierra un mal) nunca pudo ser del todo refutada. Aún en los contraejemplos al socrato-platonismo que Aristóteles expuso en Ética Nicomaquea (el tema del incontinente y del acrático), no puede admitirse que la acción sea motivada por algo que el sujeto, en plena consciencia y salud mental puede entender como malo de suyo. Incluso el hombre perverso, aquél que puede compararse con los psicópatas y sociópatas de hoy en día, obra ignorando voluntariamente o involuntariamente, el proceso de juicio moral de sus acciones, más no las obra en tanto que las concibe como un mal que sea un mal para él mismo. Así, y aún más concediendo que la mayoría de los agentes morales afortunadamente no se corresponden con la imagen del hombre perverso de Aristóteles, ¿cabe hablar de la deshonestidad como un motor de acción, es decir, como un equivalente en negativo del valor? Definitivamente debemos admitir que cuando una persona miente o engaña, más que hacerlo por el placer o el resultado de, de hecho, mentir y engañar, lo hace con una finalidad posterior que el mismo sujeto pone por encima del valor de la honestidad. Esto es lo mismo que decir que la acción deshonesta es motivada por un valor diferente a la honestidad, que es antepuesto a ella.
¿Pero esto no implicaría decir que los valores pueden motivar acciones malas? En cierto sentido, sí. Un valor por sí mismo no puede ser malo, pero en su aplicación (en su forma de vivirlo), el hombre puede hacer uso de el (ejercerlo) de una manera tal que violente ciertas normas morales, sociales, o legales; sin hacer esto que el valor sea como tal bueno o malo moralmente.
Diremos que el valor en sí mismo es bueno SIEMPRE, en tanto que ese carácter de bien que tiene es lo que hace que al menos una persona pueda valorarlo y elevarlo a calidad de valor; más esto no equivale a decir que un valor, de suyo, motivará acciones buenas. Entre el valor y la acción resultante se encuentra el agente moral, y es él el que será encargado de hacer la acción moralmente aceptable o no.
¿Qué es lo que caracteriza al valor como tal? Para responder esto, debemos antes que nada hacer una distinción necesaria, y esta es la diferencia entre valor y bien. Bien aquí no se refiere a la idea platónica de Bien, o al bien moral, sino al bien entendido como un objeto particular que se tiene por valioso; como cuando hablamos de “los bienes” que posee una persona o institución. Su diferencia respecto al valor estriba en que justamente, el bien es el depositario del valor, es esa instancia particular, ese objeto finito y presente al cual se valora; y el valor es la relación que el sujeto tiene con ese objeto (una relación valoral, es decir, una en la cual se le considera valioso). De este modo, el bien es un objeto finito; el valor es una idea infinita. El bien es particular, y el valor es universal.
Cuando decimos que el valor es universal, nos referimos básicamente a que es susceptible de ser valorado por cualquiera, y no que tiene que ser valioso para TODOS Y CADA UNO. Esta aclaración vale hacerse porque cuando hablamos de “valores universales” y tenemos como referente el discurso de los valores en su forma tradicional, podemos vernos tentados a pensar que nos referimos justamente a un valor “cardinal” que debe (y está) presente para todos por igual. Sin embargo esta posición nos pone en peligro de hablar de los valores desde una moralidad específica, es decir, prejuiciados desde una perspectiva determinada y tomándola dogmáticamente como la única perspectiva válida a tratar desde el tema del valor. Dado que hemos aclarado cómo este discurso no es válido en realidad, y hemos reconocido como el tema del valor ha estado presente SIEMPRE y en TODAS Y CADA UNA de las propuestas éticas, consideramos una nota importante y valiosa el hecho de que la axiología nos permita una pluralidad de enfoques y sea comprensiva con multitud de propuestas éticas.
La universalidad del valor le viene de que se trata de un ente ideal, es decir, de que es una idea y como tal, no tiene una existencia independiente del ente racional que la formula. Esto nos conduce al tema de la naturaleza del valor y sus orígenes.
Hay quien ha considerado al valor de manera semejante a una idea platónica, es decir, como entes con una existencia propia, y una dignidad superior a los entes materiales; ideas de las cuales participarían (del mismo modo que las Formas en Platón) las acciones y las personas. Considerado así, el valor, más que ser la relación que se tiene con un bien, es aquella Forma que se conoce a través del bien (de manera análoga al conocimiento de las cosas materiales en la doctrina platónica). Sin embargo, el problema de esta perspectiva radica en las mismas críticas que Aristóteles ya había hecho a su maestro hace 5 siglos, aunada a una muy importante cara a nuestro asunto: ¿quién creó las ideas del valor? La única respuesta convincente a esto sería Dios, pero además del problema de cómo hablar entonces de axiología con un interlocutor no-creyente, está el problema de la finitud del valor como idea platónica. ¿El valor entonces sería eterno? ¿Los valores que creó Dios son los únicos posibles? Y si es así, entonces ¿cuántos y cuáles son ellos? ¿Es imposible hablar de otro valor diferente? ¿Cómo es que los valores, teniendo estas características, pueden dar a luz acciones de aspectos tan diferentes? Todas estas dudas quedan sin resolver cuando entendemos al valor como idea platónica; y este hecho además nos permite darnos cuenta que es esta concepción del valor la que ha permitido el discurso del valor tradicional que hemos visto siempre (con un número determinado de valores, en una jerarquía inamovible y con un catálogo de antivalores que se corresponden a ellos).
Desde un punto de vista alternativo, el valor puede entenderse como la relación valoral que un sujeto o agente moral establece con una cosa cualquiera, a la cual le dota un valor cualquiera, con, inicialmente, una importancia medible sólo subjetivamente. De este modo, el valor lo crea el ser humano, cada vez que conoce algo distinto y le dota de valor y se relaciona con esa idea de esa particular forma. Esto permite entender que los mismos valores, a veces incluso encarnados en bienes similares, pueden tener importancias muy diferentes a los ojos de un hombre u otro. Esto también nos permite entender que estas diferencias no solo se encuentran entre sujetos diferentes, sino incluso en el mismo sujeto, en momentos distintos del tiempo.
En efecto, la modificación o reinterpretación de los valores es un proceso constante y natural, no solo en el sujeto particular, sino en la humanidad en todos sus niveles, incluidas las sociedades. Las así llamadas “crisis” de valores son tomadas como tales justamente porque, con el paso del tiempo y las circunstancias, el ser humano aprende (o incluso, deja de poder) a vivir valores nuevos, o los mismos de formas diferentes. La incapacidad de muchas personas de entender los valores de los otros, desde una posición empática, es lo que lleva a posturas autoritarias en las cuales tachamos al otro de “carecer” de valores, solo por el hecho de nosotros no poder entender su muy distinta y válida escala valorativa, o su manera de vivir un valor que nosotros creemos que sólo puede vivirse de una forma.
Los problemas que la diferencia de valores, tanto entre personas, pero principalmente, en los sujetos, son de importancia mayúscula. Siendo el valor el motor y explicación de las acciones, y siendo las acciones la manera en como el hombre puede construirse a sí mismo, el valor como tal es una parte crucial del tema del sentido de vida. Una crisis en la forma o posición de un valor puede dotar o despojar de sentido la vida y acciones de una persona, y a niveles más amplios, dar pie a sociedades y épocas que fácilmente podemos calificar incluso de neuróticas.
Para ayudarnos a superar los problemas de gran importancia que supone el estudio del valor, está la maniobra que fue expuesta como clarificación de valores, es decir, un ejercicio o proceso por el cual un valor y la relación que con él establece un sujeto moral, es esclarecida; con el propósito de autentificarla. En un proceso de clarificación de valores, el sujeto habrá de cuestionarse por el origen del valor en cuestión, en su vida; desde época, instancia de la cual lo aprendió y la manera en cómo fue asimilado inicialmente; para luego cuestionarse también si le ha causado conflicto con otros valores o en circunstancias particulares y el origen de que este conflicto fuese de tal forma; para posteriormente deliberar si el sujeto puede conservar ese valor, o conservarlo en la misma posición que lo tiene, o viviéndolo de la misma manera que lo ha hecho hasta ese momento, para después plantearse si está dispuesto o no a hacerlo.
Autentificando las relaciones del sujeto con el valor de esta manera, se superan problemas de muy diversas naturalezas, ayudando al hombre a poder seguir decidiendo y viviendo de una manera mucho más plena y enriquecida; que reditúa también en un modo de vida mucho más moral y honesto.